viernes, 13 de noviembre de 2009

Filosofía Canina...


Normalmente cuando un día se nos ha dado bastante mal decimos que hemos tenido un día de perros y nos resulta difícil levantar el ánimo. Sin embargo, olvidamos que lo importante de cada día es vivirlo con intensidad y con plenitud... Se debe vivir el momento proyectándolo a lo trascendental... Lo fácil o lo difícil son meros límites que nos ponemos nosotros mismos.

La vida interior es la raíz de vuestra vida exterior. No se puede hablar de lo que no se sabe y, además, si lo que se sabe no se ha sentido y experimentado mental, espiritual y físicamente en perfecta armonía mejor es callar. La palabra está hecha para ser escuchada y el silencio para engendrar el mensaje dado.

Tengo una muy buena idea. Tal vez seas capaz de intentar actuar con sabiduría canina. ¿Ya te has imaginado actuando con sabiduría canina?

Inténtalo:

Nunca dejes la oportunidad de salir a pasear.
Experimenta la sensación del aire fresco y del viento en tu cara sólo por placer.
Cuando alguien a quien amas se aproxima, corre para saludarlo.
Cuando haga falta, practica la obediencia.
Deja que los demás sepan cuando están invadiendo tu territorio.
Siempre que puedas toma una siesta y estírate antes de levantarte.
Corre, salta y juega diariamente.
Sé siempre leal.
Come con gusto y con entusiasmo, pero detente cuando ya estés satisfecho.
Nunca pretendas ser algo que no eres.
Si lo que deseas está enterrado, cava hasta encontrarlo.
Cuando alguien tenga un mal día, guarda silencio, siéntate cerca de él y trata de agradarlo.
Cuando quieras llamar la atención, deja que alguien te toque.
Evita morder por cualquier problema.
En los días cálidos, acuéstate sobre tu espalda en el césped.
En los días calientes, bebe mucha agua y descansa bajo un árbol frondoso o en tu rinconcito preferido.
Cuando te sientas feliz, baila y balancea tu cuerpo.
No importa cuántas veces seas censurado, no asumas ningún rencor y no te entristezcas... corre inmediatamente hacia tus amigos.
Alégrate con el simple placer de una caminata.
Mantente siempre alerta pero tranquilo.
Da cariño con alegría y deja que te acaricien.
Piénsalo bien, puede ser un buen momento para descubrir que puedes aprender de tus mejores amigos. Tal vez superes límites y vivas en armonía. Intentarlo es posible. Feliz vida de perro.

Ahí queda eso, para que lo pienses.

Te deseo un buen día, que seguro será el mejor de tu vida.